En la biofarmacéutica, la obtención eficiente de productos intracelulares como proteínas recombinantes, enzimas, ADN plasmídico y anticuerpos es clave para el éxito de los procesos posteriores. La homogeneización a alta presión se ha convertido en la tecnología de referencia para la disrupción celular a gran escala, gracias a su capacidad para romper de forma eficaz las paredes celulares de microorganismos como E. coli y levaduras, liberando los compuestos de interés mientras se mantiene su actividad biológica.
En el desarrollo de nuevas formulaciones farmacéuticas, factores como la solubilidad, la biodisponibilidad y la eficiencia de administración resultan decisivos para el rendimiento terapéutico del producto. La nanotecnología se ha consolidado como una solución innovadora para mejorar fármacos de baja solubilidad, posibilitar la administración dirigida y potenciar sistemas avanzados de vacunas.
En la producción de químicos finos, la consistencia del producto y la estabilidad del proceso son aspectos decisivos para lograr altos rendimientos y mantener la competitividad en el mercado. Compuestos como pigmentos, químicos electrónicos, aditivos y polímeros especiales exigen un control extremadamente preciso del tamaño de partícula y de la uniformidad de la dispersión.
En el ámbito de las nuevas energías y los materiales avanzados, la preparación y el procesamiento de materiales como grafeno, nanotubos de carbono (CNT), óxidos metálicos, catalizadores Pt/C, polímeros conductores como PEDOT, suspensiones MLCC/CMP y nanocelulosa exigen tecnologías de proceso de máxima precisión. El control de la nanoestructura, la estabilidad de la dispersión y una producción eficiente influyen directamente en el rendimiento y la fiabilidad del producto final.
En la industria de alimentos y bebidas saludables, los productos funcionales se han convertido en uno de los principales motores de crecimiento. Estas formulaciones no solo aportan nutrición, sino que también incluyen ingredientes con beneficios específicos para la salud, como probióticos, nanonutrientes, extractos vegetales y compuestos liposolubles. Factores como la biodisponibilidad, la estabilidad y la textura del producto impactan directamente en su eficacia y en la experiencia del consumidor.
En las industrias cosmética y de cuidado médico de la piel, factores como la absorción transdérmica de los ingredientes activos, la estabilidad de las formulaciones y la experiencia del usuario determinan en gran medida la eficacia del producto y su éxito en el mercado. Los productos de dermoestética suelen incluir composiciones avanzadas, como altas concentraciones de activos, nanotransportadores y sistemas de encapsulación en liposomas, que requieren procesos de fabricación altamente controlados y precisos.
Cuente con ATS para obtener soporte técnico oportuno y un servicio confiable para satisfacer sus necesidades de I+D y producción.